lunes, 19 de enero de 2009

LUZ


En la vida hay ocasiones que los rayos de luz proyectados sobre uno mismo no somos capaces de percibirlos. Hablo por mí, esta tarde dando una vuelta lo pensaba.
La vida ya te rodea de factores externos a tí para complicarla mucho más. El corazón te guía por unos caminales que la razón te impide seguir. Una cosa es el deseo y otra el deber.
Mi madre siempre me ha dicho que todo lo que pase por el corazón, primero por la cabeza.
Hoy he disfrutado mientras leía un poco de filosofía de Sartre de ese rayo que en pocas ocasiones le llega a una en DUblín. Gracias Dios mío!
Ciertas horas las farolas de la vida se apagan o no somos capaces de percibirlas para seguir el camino de nuestro Interior. Creo en este nocturlabio para que me despierte en las cabezadas que últimamente estoy dando en plena autopista. Gracias colegui!
Quiero ser ese prisma capaz de refractar la luz que pasa a su través. Ser iluminada e iluminar en lo que pueda.
Cuando la luz atraviesa un prisma, lo que aparentemente era un rayo de luz blanca se descompone en muchos colores, como el arco iris que surge a veces en el cielo.
Y así creo que es la vida, cada uno de nosotros: un inmenso prisma. Todo cambia según la perspectiva con que miremos, y siempre se abren hacia delante multitud de opciones y caminos esperando ser escogidos. Todos podemos opinar sobre cuál es el color más bonito, o cuál es el mejor camino. Pero no hay verdades absolutas, y al final es la propia experiencia la que se encarga de decir la última palabra.
Esta última parte me ha inspirado una bloggera de Valladolid, me ha hecho gracia porque vamos por el mismo color de prisma, por lo menos por ahora. Le deseo lo mejor en su nuevo prisma.
Gracias.

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